Exige cosmética natural con certificado ISO


Próximamente, una nueva certificación nos protegerá

Hasta ahora, la cosmética natural usa diferentes certificados y sellos privados como Ecocert, Cosmebio o Soil Association. Dentro de muy poco, la llegada de la nueva normativa estandarizada, independiente e internacional ISO 16128, válida para 225 países, hará más transparente la cosmética. Paola Gugliotta, creadora de la marca APoEM nos explica en qué consiste esta nueva normativa.



De repente y como por arte de magia, han aparecido en el mercado infinidad de productos para el cuidado personal “eco” o “bio”. Sin embargo y a pesar de los  diferentes certificados y sellos de calidad propios que existen en el sector, los adictos a este tipo de cosméticos echábamos de menos un distintivo oficial que avalara la calidad y procedencia de cada producto. Necesitamos desde hace tiempo un paraguas que nos proteja frente aquellas empresas que no son tan honestas con el cliente y parece que por fin ha llegado. Se trata de la certificación ISO 16128 que conseguirá estandarizar los parámetros de fabricación para garantizar la seguridad de aquellos que los compramos. Queremos saber más, como siempre, así que hemos conseguido una explicación más detallada por parte de Paola Gugliotta, fundadora de APoEM que es para nosotros la abeja reina de lo natural. Esto es lo que nos cuenta:

1. ¿Qué aseguran los distintos sellos “bio” que las firmas naturales imprimen en su packaging?

En cuanto a seguridad, absolutamente nada. Cualquier cosmético comercializado ha de ser seguro por ley independientemente del grado de naturalidad o no de los cosméticos. En APoEM nunca los hemos querido –a pesar de cumplir con los requisitos- porque pensamos que –aunque hay algunos más estrictos que otros-, se intenta vender el concepto de que “más natural es mejor” y eso no es necesariamente cierto.



2. ¿Qué exigen a un producto cosmético los certificados más conocidos?

En el caso del certificado Ecocert” sólo se exige que un 95% del total de los ingredientes sean naturales o de origen natural. El 5% restante pueden ser ingredientes de síntesis. Otro de los más utilizados, el certificado Cosmebio, exige lo mismo, pero además, el 10% de los ingredientes del productos cosmético terminado han de ser de procedencia orgánica. Otros de los certificados más demandados como BDIH, Soil Asociation o Natrue parten también de un mínimo de 95% de ingredientes de origen natural. En cuanto a las prohibiciones, ninguno puede contener derivados del petróleo, parafinas, siliconas o perfumes sintéticos.

3. ¿Cuál será, a partir de la implantación de esta normativa, el mensaje a transmitir?

Simplemente las empresas cosméticas contarán con unos estándares globalmente aceptados sobre lo que se considera o no natural y eso ayudará a unificar el mensaje que recibe el consumidor, muchas veces abrumado por la cantidad de criterios, sellos y demás formas de comunicación sobre productos cosméticos naturales y orgánicos. En el caso de APoEM, podremos decir que nuestros productos contienen más del 95% de ingredientes naturales basándonos en los parámetros de la ISO 16128. No es obligatorio, pero lo haremos porque consideramos que el uso por parte de las empresas cosméticas también ayudará a la divulgación y conocimiento por el consumidor.

4. ¿Hay firmas “naturales” que quedarían fuera de esta regulación?

Sí, y habrá muchas sorpresas. Marcas que asociamos a máxima naturalidad y que no serán capaces de cumplir con la nueva normativa. Hay firmas con la leyenda 100% natural, orgánico o ecológico… Pero ¿en base a qué criterio? Quizá hasta tengan tres sellos, pero luego se pueden encontrar en su composición activos o ingredientes que no son de origen natural. No decimos que esto sea malo, pero sí que es un engaño para con el consumidor.

5. ¿Cuál es la batalla principal de APoEM al respecto?

Hay que acabar con la asociación natural=seguro. Toda esta demanda surgió a través de la alimentación y se asocia con la comida la creencia de que todo lo procesado es malo. En el caso de la cosmética, estas filosofías pretenden hacer un símil y no se puede extrapolar dichas filosofías. Pero el cliente tiene derecho a saber hasta qué punto son naturales los productos que consume y es ahí donde la ISO va a poner las cosas claras.


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Jorge Morán

Press Manager

Es el especialista e impulsor español del Marketing de Belleza y Lujo a través de la consultoría estratégica en España y América y es además, Editor in Chief de este beauty magazine.

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