Mindful Eating, los beneficios de comer conscientemente

No es una nueva moda aunque lo parezca, tan solo es aplicar sentido común a nuestra forma de relacionarnos diariamente con la comida

El mindful eating es practicado por millones de personas en todo el mundo, relacionado con un estilo de vida muy concreto donde juegan un papel importante otras técnicas de carácter mental, visual y de autoconocimiento. Se trata de saber lo que comemos, conocer lo que nos aporta y también la mejor manera de hacerlo.



Cuántas veces los médicos nos han insistido en los beneficios de una dieta balanceada y rica en verduras, frutas, semillas o granos enteros, sin hacerles mucho caso salvo cuando ya nos encontramos con alguna enfermedad crónica principalmente gastrointestinal

Cada cuerpo es distinto y debemos escucharle, estar atentos a las señales o signos que a menudo nos da, en casos de ansiedad, estrés, soledad, frustración o dolor. El mindful eating simplemente nos enseña a reconocer estas señales y a saber interpretarlas, para obrar después en consecuencia, consiguiendo de esta manera un control sobre lo que ingerimos, y por ende, sobre nuestro propio peso, salud y estado de ánimo.

Consejos frente al plato

El agua, fuente de vida

Es muy importante beber un vaso de agua antes de cada comida, como un claro indicador de la propia acción de comer, que debemos considerar más como un ritual al que dedicar atención plena, que a un mero trámite cotidiano.

Hara Hachi Bu.

O lo que es lo mismo, comer menos para vivir más. Este ritual japonés considera que no debemos llenarnos del todo en cada comida, que debe ser siempre frugal, variada e ingerida con calma y moderación en cantidades marcadas por los célebres oryoki, unos cuencos especiales que miden los alimentos y que son la base fundamental de poblaciones rurales como Okinawa, donde se encuentra la población más longeva del planeta, la gran mayoría centenarios.



Siempre sentados.

Nada de comer en la cama tumbados mientras vemos una serie en Netflix o de pie por las prisas. Debemos hacerlo siempre de manera tranquila y sentados, formando nuestra espalda un ángulo recto, ayudando así a una correcta respiración que facilite la digestión.

Masticar y ensalivar.

Es de vital importancia masticar bien los alimentos hasta 20 veces cada bocado, pues la mitad de la digestión la hacemos en la boca, ensalivando , saboreando y mezclando correctamente los alimentos, manera de evitar después problemas como flatulencias, digestiones pesadas o hinchazón.

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Andrés Venegas

Press Manager

Es nuestro redactor jefe en Latinoamérica, missólogo y especialista en belleza. Colabora periódicamente con TBM para ofrecernos los contenidos más actualizados e importantes de América.

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