¿Sabías que la historia tiene olor?


cire-trudon-moodshots-8El olor de la historia es un olor familiar porque venimos de ella

Depende a qué historia quieras referirte te sugerirá un aroma u otro. Si nos preguntamos por ejemplo a qué huele la historia de Asia, lo lógico sería relacionarlo con incienso, magnolia y bambú. Si nos referimos por ejemplo a la europea se nos vendrán a la mente olores a olíbano, mirra y rosas, característicos de las iglesias, catedrales y palacios de la época. Por tanto, la historia huele de una forma diferente en función de donde haya sucedido. De hecho, hay aromas que a ti te transportan a experiencias y situaciones concretas de tu vida, lo que ya forma parte de tu historia. Esa es la capacidad mágica de las fragancias, que con apenas unas notas olfativas son capaces de transmitirte mensajes cargados de contenido emocional. 


Solo existe una manera posible de revivir la historia y es oliéndola

No existe otro sentido más real y fidedigno para conocer la historia que el olfato. Pueden contarnos mil anécdotas, enseñarnos centenares de pinturas e ilustraciones y aún así nada sería tan real como abrir un frasco con perfume y degustarlo, que para nosotros es lo mismo que vivirlo. ¿Es posible conocer la historia hoy a través de una fragancia? La respuesta es sí. Sólo debes saber cómo. Hemos buscado concienzudamente aquellas casas con mayor solera a nivel europeo que además hayan sido proveedores oficiales de casas monárquicas en algún momento de nuestra historia. Lo cierto es que este tipo de títulos se entregaban antiguamente a aquellos productores y artesanos más exclusivos del momento que gracias a la calidad de sus obras, supieron conquistar los corazones de ciertos monarcas. Así que nos trasladamos al año 1643 aproximadamente. En la última mitad del siglo XVII reinaba en Francia Luis XIV. Se sabe perfectamente que era un exquisito y adoraba hacer shopping. Tanto le gustaba gastar que mandó construir el Palacio de Versalles (¡carísimo!) en un intento por concentrar a toda la élite del poder en un mismo espacio. De entre todos sus proveedores, nos ha llamado la atención uno en concreto que todavía hoy sigue comercializando lo que hace ya más de tres siglos ensimismó al Rey Sol.

 




el secreto

Con este emblema Deo Regique Laborant (trabajan para Dios y para el Rey) te da la bienvenida la Casa Trudon y hace referencia al labor de las abejas. Fundada en 1643 en París, es de esas firmas que ha sabido conquistar los corazones de todo aquel que haya tenido el placer de oler una de sus obras de arte… porque son mucho más que velas. Tal es su importancia en la país galo, que el funeral de Yves Saint Laurent contó exclusivamente con las velas de Cire Trudon para iluminar la Église Saint-Roch. Los estándares de calidad aplicados a la fabricación de sus piezas han convertido a la casa parisina en un referente único internacional del lujo en su sector. Detalles artesanales como el vaso, los perfumes o la mecha han sabido conquistar el olfato y los cuatro sentidos restantes.

 

 

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Jorge Morán

Press Manager

Es el especialista e impulsor español del Marketing de Belleza y Lujo a través de la consultoría estratégica en España y América y es además, Editor in Chief de este beauty magazine.

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